Page 9 - The Armed Man - Karl Jenkins
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7. Charge!
          Las trompetas y los tambores despiertan sentimientos marciales. La mayor parte del texto es una estrofa de la Canción para el día
          de santa Cecilia de John Dryden, interrumpida en el medio por las palabras «Bendito aquel que muere por su patria», traducción
          libre de la famosa frase del poeta Horacio: Dulce et decorum est pro patria mori. Durante la primera guerra mundial esas palabras
          se convirtieron en una especia de lema, al que el poeta antibelicista Wilfred Owen llamaba «la vieja mentira».

                  The trumpets loud Clangor Excites us to Arms,    El estrépito de las trompetas nos empuja a las armas,
                  With shrill notes of anger and mortal alarms.         con notas estridentes de rabia y terror.
                    How blest is he who for his country dies,          Bienaventurado el que muere por su país,
             The double double beat of the thundering drum cries Hark!   El redoble atronador del tambor nos grita ¡Hark!
                           the foes come, Charge,                        Los enemigos se acercan, ¡a la carga!,
                         tis too late, too late to retreat       Ya es demasiado tarde, demasiado tarde para la retirada.
                    How blest is he who for his country dies,          Bienaventurado el que muere por su país,
             The double double beat of the thundering drum cries Hark!   El redoble atronador del tambor nos grita ¡Hark!
                          the foes come, cries Hark!                     Los enemigos se acercan, grita ¡Hark !
                           the foes come, Charge,                        Los enemigos se acercan. ¡a la carga!
                        tis too late, too late to retreat.       Ya es demasiado tarde, demasiado tarde para la retirada.
                                Charge, Ah!                                       ¡A la carga! ¡Ah!
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